Florence Antonov

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Florence Antonov

Mensaje por Florence Antonov el Jue Oct 14, 2010 12:53 am

DATOS PERSONALES

~ Nombre completo: Florence Stara Antonov.
~ Fecha de nacimiento: 31.08.1992.
~ Edad: 18.
~ Lugar de nacimiento: Sofía, Bulgaria.

~ Descripción física: Florence roza el metro sesenta y tres, con suerte, pero su estatura no es algo que la haya acomplejado nunca. Es delgada, pero no carece de curvas; de hecho, aunque es poseedora de pocas caderas, presume de tener lo que ella llama la talla de sujetador justa, que ni ubres ni uvas son deseables. Su piel no es bronceada, pero sí de cierto tono olivado. Su rostro está compuesto de rasgos suaves: grandes ojos azules, rodeados de largas pestañas; nariz recta, ni muy grande ni muy pequeña; y labios jugosos y rosados. De larga melena castaña, suele llevarla al natural (o sea, ondulada), aunque en ocasiones se la puede ver con el pelo liso. Sus uñas son una de las cosas que más cuida, llevando habitualmente manicura francesa o, en su defecto, esmalte de uñas rojo.




A la hora de vestir, Florence gusta de verse sexy sin arreglarse demasiado. Le gusta llevar jeans ajustados, de cintura muy baja, acompañados de camisetas ajustadas de escote, camisas, americanas o pseudo-corses de palabra de honor. Le gustan también los shorts, las medias de rejilla y, por supuesto, su calzado favorito: botas y botines, generalmente de estilo militar. Es fácil notar que toda su ropa es de marca, siendo American Eagle y Levi's sus marcas favoritas. Si tiene que comprarse deportivas, las Diesel son su territorio. En cuanto a lo que más le gusta comprar, es fácil: ropa interior; le encanta asaltar todos los establecimientos Aerie que encuentra. Oh, y las gafas de sol, generalmente del tipo aviador son su complemento favorito.


~ Descripción psicológica: Dicen de Florence que es un poco zorra. Si se lo cuentas a ella, la verás sonreír y encogerse de hombros. Tal vez te suelte una palabra malsonante, o tal vez una sonrisa y un lo importante es ser famoso, no el cómo, así que sí, igual sí que es un poco zorra, mal que pese a su familia. En un primer contacto, Florence es cortante y fría, aunque no por ello vaya a dirigirse a ti sin una sonrisa, no vaya a ser que te pienses que además es maleducada. Le gusta insultar siendo totalmente cortés y sólo usa las palabrotas para maldecir (y las usa mucho). Si consigues caerle bien, en cambio, te mostrará que como amiga es igualmente cortante, pero que tras esa forma de hablarte que tiene, hay un rastro de cariño que puede ir creciendo hasta convertirse en una gran montaña, porque Florence cuando quiere, quiere mucho. El problema radica en que, básicamente, está blindada a cal y canto, o eso le gusta que todo el mundo piense.

No es enamoradiza, pero sí sufre pequeños crushes que soluciona con facilidad si tiene a mano un preservativo y el asiento trasero de un coche. Es una fiera y su humor es volátil, así que no es raro verla enfurecerse y golpear cosas a su paso; los portazos y las patadas a los muebles son su principal forma de desfogarse, y se ha metido en más peleas de las que puede contar con los dedos de ambas manos. De hecho, si observas con atención, es fácil darse cuenta de que, debajo de todo ese cinismo y esa frialdad y ese pasotismo del que gusta disfrazarse, hay una fuerte rabia que pocos saben de dónde viene, pero que en el fondo espera que alguien logre aplacar, algún día.

Cabezota y testaruda, es una gata con más uñas de las que enseña: si quiere algo, querrá lograrlo, pisando a quien tenga que pisar, jodiendo (literal o no tan literalmente) a quien tenga que joder y repartiendo lo que tenga que repartir. Dicen que es lo suficientemente egoísta para ser una trepa y no pensar en nadie, pero tal vez es que nadie ha conseguido acercarse lo suficiente para convertirse en alguien importante y descubrir cuán leal puede ser Florence si se lo propone. Rencorosa y maniática del control, en el fondo hay una versión infantil de Florence que busca salir a la luz con la simpatía y dulzura de antaño, pero que su yo actual aplaca con la fuerza de mil mares.

~ Familia: Su padre, Ivan, y sus hermanos, Cole (17) y Sofía (15).
~ Estrato social: Clase alta.

~ Historia (familiar y personal): Ivan y Polina Antonov eran estudiantes de Ciencias Políticas en una de las universidades más prestigiosas de Bulgaria cuando se conocieron, y tardaron menos de una semana en odiarse a muerte. Sin embargo, dicen que del odio al amor hay un paso, y tras varias semanas de horripilantes batallas verbales, dicen por ahí que alguien les vio besándose apasionadamente en el baño de profesores. Cierto o no, si es verdad que apenas se necesitó otro mes más después de ese rumor para que ellos mismos confirmasen una relación, y otros seis más para que se casaran en secreto sin la aprobación paterna.

Florence nació tres años después, cuando los Antonov preparaban su mudanza a Irlanda y el resto de la familia ya había decidido hacerles el vacío. Por suerte, poco después de pisar suelo irlandés, Ivan demostró ser un hombre de negocios con mucho olfato y, lo que empezó como un pequeño proyecto, acabó haciéndose más y más grande y llenándoles los bolsillos de dinero con rapidez. Florence tenía diez años cuando los Antonov se mudaron de Hazelbank Road a Cloyfin Park, y si hasta entonces había sido una muy buena niña, de notas estupendas y que siempre cuidaba a sus hermanos pequeños, sus padres sólo podían que confiar en que, con más medios y en un ambiente como aquel, la cosa mejoraría. Nada más lejos de la realidad. Florence, demasiado acostumbrada a alternar sus horas de estudio y su buen comportamiento con escapadas por el barrio para jugar al fútbol, escuchar música en algún rincón apartado o simplemente pasarlo mirando a la nada, se rebeló contra aquel ambiente selecto al que sus padres la habían lanzado.

Unos meses después de su llegada a Villa Pijos, la rebeldía de Florence ya comenzó a ser alarmante, aunque por entonces aún quedara algo de la que fuera la niña dulce y educada que se había criado en la zona más modesta de la ciudad. Sin embargo, su comportamiento pronto comenzó a agravarse y, no mucho después, a afectar la relación entre sus padres. Ella aún no había llegado a los trece cuando Polina recogió sus cosas, acusó a su marido de haberle sido infiel a voz en grito en medio del salón y afirmó que cogía el primer vuelo a Bulgaria que encontrara. Florence jamás volvió a ver a una madre cuya marcha sólo hizo que hundirla en su nuevo yo.

Por si su voluntad de joder al personal (y con personal se refería a su madre ausente, el padre al que culpaba y los hermanos, víctimas inocentes de la situación) no fuera suficiente, las malas compañías no hicieron un favor a la situación. Con dificultades para integrarse en su instituto de pijos, pronto se decidió a buscar amigos fuera de allí. Y los encontró, si es que a aquello se le podía llamar amistad. A partir de entonces, la adolescencia de Florence fue una caída en picado. Con catorce años, Florence se emborrachó a base de ron por primera vez. Con quince, su primer porro. Con dieciséis ya había tomado pastillas y las había dejado, alegando que no le sentaban del todo bien. La virginidad se quedó en el camino entre los catorce y los quince, en la parte trasera de un Impala, con más vodka que sangre en las venas y Run to the hills como banda sonora. Tenía quince cuando le comunicaron que repetía curso y dieciséis cuando se metió en su primera pelea.

Fue a los diecisiete cuando pisó el freno. Y ni siquiera fue su propia decisión. Tal vez, si hubiera dependido de ella, Florence seguiría en ese carro imparable que hubiera acabado empotrándola contra alguna pared en un coche de segunda mano mal conducido por manos de borracho. Sin embargo, cuando Sofía comenzó a seguir sus pasos y acabó ingresada en el hospital por un coma etílico, las alarmas sonaron en su cabeza: no podía seguir así si ya no estaba sola en su viaje, Sofía era demasiado importante. Las discusiones y los gritos en casa aún duraron, Cole siguió recriminándole su constante irresponsabilidad y locura y Sofía se mantenía al margen pero, finalmente, fue Ivan quien consiguió arrancarle la promesa a Florence: olvidaría a sus antiguos amigos y trataría de enderezarse, centrarse en sus estudios y buscar unos cuantos amigos en el Saint Joseph Secondary School al que asiste.

De eso hace ahora un año, y aunque no ha logrado enderezarse del todo y sigue algo suspensa en eso de hacer nuevos amigos, todos en casa respiran tranquilos porque, efectivamente, la nueva Florence es mucho más tranquila que la antigua. Aunque siga siendo un huracán temible.

DATOS ACADÉMICOS

~ Asignaturas que cursa: (en construcción).
~ Nota Media: 6.1.
~ Logros académicos: Sacar un sobresaliente en Literatura Inglesa el mismo año que repetía curso.


DATOS MÉDICOS

~ Alergias: ~.
~ Antecedentes: Ha estado varias veces en el hospital por peleas: el brazo derecho se lo ha roto dos veces y en una ocasión se le dislocó el hombro izquierdo. Jugando al fútbol se hizo un esguince. Además, con quince años subió al coche que no debía y tuvo un accidente; tuvo que llevar collarín por dos semanas.


OTROS DATOS

~ Orientación sexual: Heterosexual.
~ Pareja: ~.
~ Amigos: Glen Taylor.
~ Ídolos: Joan Jett.
~ Rivales: ~.
~ Adscripción religiosa: Ella misma, Darth Vader, y ella misma.
~ Horóscopo: Virgo.
~ Hobbies: Aporrear su guitarra eléctrica aunque sepa que no consigue los resultados esperados. Las fiestas, si pueden ser de varios días y contener grandes cantidades de ron, mejor que mejor. La lectura, aunque parezca no cuadrar en absoluto con la clase de chica que es. El cine.
~ Miedos y sueños: Su mayor miedo y su mayor sueño son lo mismo: salir de Coleraine, marcharse a Londres y crearse una vida donde pueda dejar de ser la Florence que es ahora. Le aterra porque significa cambiar, y Florence no hay nada que tema más que no estar en control de la situación, que encontrarse en una posición desconocida. Sueña con ello porque cree que es la única manera de librarse de quien es ahora. Si pasamos a cosas más frívolas, le dan algo de respeto los perros, aunque trate de disimularlo, y le encantaría formar una banda, por muy obvio que sea que carece del talento.
~ Mascotas: ~.
~ Comida favorita: la comida turca.
~ Grupo favorito: Joan Jett (todos sus grupos) & Iron Maiden.
~ Película/Serie favorita: Fight Club & Star Wars: The Empire Strikes Back / Oz.
~ Libro favorito: Fight Club, Chuck Palahniuk.
~ Curiosidades: Su hermano Cole le hizo ver, con sólo siete años, "Star Wars: The Empire Strikes Back" y aunque no se considera friki en absoluto, es una película que le ganó el corazón y que cita a menudo. Lloró con Titanic, pero no va a reconocerlo. Tiene un tatuaje en la cadera, justo en el límite en el que a veces puede verse y a veces no. Dice born to be wild y se lo hizo tras la marcha de su madre, como una declaración de intenciones. No lo dirá a nadie, pero tiene un diario en el que, entre otras cosas, confiesa nunca haberse enamorado y creerse culpable de la marcha de su madre.
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Florence Antonov
Saint Joseph Secondary School

Libras : 330
Edad : 25

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